La popularidad de los vision board se ha desbordado a máximo en los últimos años, pues se le considera una herramienta de enfoque que utiliza elementos gráficos para plasmar las aspiraciones que una persona desea integrar en su realidad cotidiana.
Lejos de ser un simple conjunto de imágenes, es un recurso que le ayuda a la mente a que tenga presente todos esos planes que deseamos llevar a cabo a corto, mediano y largo plazo, disminuyendo la dispersión habitual provocada por las múltiples responsabilidades del día.
En sí, su propósito es que consolidemos un compromiso con nuestro bienestar y crecimiento en distintos ámbitos de la vida a través de la observación, la vista juega un papel fundamental porque cada vez que la mirada va hacia las fotografías, incentivamos el entusiasmo por vivir aquello que se encuentra retratado, incluso en periodos de fatiga.
¡Haz tu propio vision board!
Sigue los pasos que te compartiremos a continuación:

- Trabaja en una reflexión previa: Es necesario que establezcas los pilares que sostendrán tu año, por ejemplo, salud, trabajo, educación, hobbies, etc.
- Búsqueda de imágenes: Recopila material que te generen una sensación positiva; estas pueden ser frases, paisajes, texturas… Lo que sea que te comunique la sensación de haber alcanzado la meta. Prioriza la calidad de los elementos sobre la cantidad.
- Organiza las fotos: No importa el formato que elijas, físico o digital, siempre y cuando siga una estructura armónica para ti.
- Acomoda el tablero en un sitio donde tu mirada se pose de forma natural varias veces al día, como el área de trabajo o el lugar donde inicias la mañana. Procura que la interacción sea fluida y que se convierta en un punto de referencia en momentos difíciles.
Como tip, te aconsejamos que dejes espacios en blanco que representen la flexibilidad y la apertura a lo inesperado.
Para terminar, no agregues metas que pertenecen a otros o que responden a presiones sociales en lugar de a tus deseos porque el cerebro deja de prestarle atención a las imágenes que no sienta que resuenan contigo.
De forma adicional, asegúrate de mantener el diseño actualizado, retirando aquello que ya no te representa para que el tablero crezca al mismo ritmo que tu propia evolución personal. Uno estático puede perder su impacto; por ello, revisarlo trimestralmente te dará la garantía de que los objetivos siguen vigentes.
Trátalo como algo vivo y flexible, así tu creatividad va a aflorar para que crees esa vida que tanto anhelas.







